El cepillado dental es la base de una buena salud bucodental. Para tener una buena rutina de higiene oral es muy importante tener una buena técnica de cepillado. ¿Cuál es la más recomendada?

El cepillado es el primer paso para evitar la acumulación de biofilm oral. Esta suele ser la causa principal del desarrollo de las principales patologías orales, como la caries o la gingivitis. La prevención es clave para evitar este tipo de enfermedades bucodentales.

Uno de los grandes dilemas acerca del cepillado es si usar un cepillo manual o eléctrico. Muchos expertos recomiendan usar el cepillo eléctrico. Según diversos estudios, en comparación elimina más cantidad de placa bacteriana que el cepillo convencional. No obstante, hay que tener en cuenta que ambos tipos de cepillos tienden al desgaste con el tiempo, por lo que conviene reponerlos una vez tres meses aproximadamente.

La mejor técnica de cepillado

Un buen cepillado se basa en una buena técnica. Para eliminar el máximo de placa bacteriana posible, los expertos recomiendan la técnica de Bass. ¿En qué consiste esta técnica?

La técnica de Bass consiste en realizar movimientos suaves y verticales de la encía hacia el borde del diente. Esta técnica permite limpiar con más profundidad los surcos gingivales. Pero es importante no ejercer demasiada presión, para evitar el sangrado y la retracción de las encías. De hecho son muchos los pacientes que creen que por ejercer más presión la limpieza es más eficaz. Nada más lejos de la realidad, ya que se favorece la abrasión y la sensibilidad dental.

Para realizar correctamente esta técnica conviene poner el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados. Mediante la técnica de Bass se puede prevenir la inflamación y el sangrado de las encías. Además, es recomendable cepillar cada diente aplicando esta técnica durante unos diez o quince segundos. Este sistema es especialmente aconsejable en pacientes con alguna enfermedad periodontal.

Pero mantener una sonrisa sana y radiante no se consigue sólo con el cepillado. De hecho, el cepillo por sí solo no consigue llegar a las partes más difíciles de la cavidad oral, como los espacios entre los dientes. Por ello es importante incorporar otras técnicas de higiene interproximal, como el hilo dental y el enjuague bucal. Además es muy importante acudir al odontólogo de confianza con regularidad. Lo más recomendado es una vez cada seis meses, para mantener la sonrisa sana y radiante.

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